Las pruebas de estrés en drones, son el pan de cada día de lo ingenieros de las empresas más punteras. A continuación vais a ver un ejemplo de una de estas pruebas:

Prueba de estés en dron

Las siguientes 6 pruebas meteorológicas extremas colocan al dron M300 RTK de DJI en una clase propia.

Bienvenido a la peor pesadilla de un dron: el laboratorio de durabilidad de DJI. En este avanzado laboratorio de pruebas de UAV, un grupo de ingenieros y técnicos guían al Matrice 300 RTK a través de una serie de pruebas para garantizar que esté listo para la acción incluso en los entornos y condiciones más difíciles. 

Prueba de estrés 2

Como producto de clase empresarial, se espera que el M300 RTK haga mucho más que los vehículos aéreos no tripulados (UAV) ordinarios. Esto se debe a que los clientes confían habitualmente en el M300 RTK para operaciones rigurosas como búsqueda y rescate, inspección, mapeo y más, a veces en entornos extremadamente desafiantes. Debido a los altos estándares de nuestros clientes, el M300 RTK debe poder operar de manera efectiva, confiable y segura en una variedad de situaciones climáticas adversas. 

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En el laboratorio de durabilidad de DJI, los ingenieros sometieron al M300 RTK a las siguientes seis simulaciones para evaluar su confiabilidad durante situaciones de coacción. A lo largo del programa de pruebas, los ingenieros observan de cerca cómo las condiciones extremas y la humedad afectan los motores y rotores del dron, la velocidad eléctrica y los controladores de vuelo y la estabilidad y confiabilidad del vuelo.

¿Cómo se comportó el M300 RTK en simulaciones meteorológicas extremas? 

Etapa 1: Prueba de temperatura variable 

La primera ronda por la que normalmente pasa el M300 RTK es la prueba de temperatura fría y caliente que está diseñada para ver qué tan bien funciona el dron bajo diferentes temperaturas. Con clientes de todo el mundo que vuelan el M300 RTK en muchas regiones y climas variables, es importante que las temperaturas extremas no inutilicen el M300 RTK. Las temperaturas de hasta 50 ° C no causarán problemas al M300 RTK, mientras que las baterías inteligentes de autocalentamiento pueden permitir operaciones seguras hasta -20 ° C. 

Etapa 2: Prueba de resistencia al viento 

Los fuertes vientos pueden hacer que un UAV se salga de su camino y, en el peor de los casos, hacer que se estrelle. Por esta razón, los ingenieros de DJI recurren al túnel de viento para estudiar y mejorar el rendimiento de los UAV en condiciones de viento. El M300 RTK está equipado con potentes motores que le permiten ascender a hasta 6 m / s, volar hasta 23 m / sy manejar velocidades de viento de hasta 15 m / so 33,5 mph. 

Resistencia al viento

Etapa 3: Prueba de sal y vapor 

Para nuestros clientes que operan cerca del océano, es importante que su dron pueda resistir los efectos de la acumulación de sal y la corrosión. Además, la niebla que dificulta la maniobrabilidad y la visibilidad a veces puede afectar la funcionalidad de un dron. Para abordar estas preocupaciones, los ingenieros de DJI entierran el M300 RTK en un simulador de sal y vapor por hasta 48 horas para confirmar que funcionará continuamente incluso en entornos costeros desafiantes. 

Etapa 4: Prueba de lluvia 

Nunca se recomienda volar cuando llueve. Pero para misiones críticas que no pueden esperar a cielos más despejados, es importante que el M300 RTK pueda manejar el estrés. La lluvia ligera puede afectar la maniobrabilidad de un dron, pero lo que es más importante, cualquier humedad que se filtre en el interior puede alterar los delicados componentes electrónicos internos. Para verificar que el M300 RTK puede manejar una tormenta y continuar funcionando, los ingenieros de DJI pasaron el UAV por un simulador de lluvia (IPX1). 

Etapa 5: Prueba de lluvia adversa 

Si bien las calificaciones IPX1 no son infrecuentes para los drones de clase empresarial, el M300 RTK fue diseñado para sobresalir más allá del resto. Aquí, el M300 RTK también se prueba con un simulador de lluvia en remolino (IPX4) para demostrar que no solo su parte superior, sino también su tren de aterrizaje pueden tolerar la lluvia. Los resultados de esta prueba fueron impresionantes ya que el M300 RTK soportó duchas con una cortina de agua de 360 ​​grados y una vez más continuó funcionando. 

El equipo de ingenieros de DJI podría haberse detenido aquí, pero decidió llevar las pruebas de agua un paso más allá para demostrar que el M300 RTK realmente es súper resistente a la intemperie. 

Etapa 6: Prueba de aguacero 

Rociando el equivalente a una manguera de alta presión en el M300 RTK, los ingenieros de DJI empaparon el dron con un potente chorro de agua (IPX5). Los resultados de esta prueba fueron bastante reveladores, ya que el M300 RTK resistió una ráfaga de agua equivalente a un aguacero real y siguió funcionando. 

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